Características del diluyente de semen porcino

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En la actualidad, la inseminación artificial porcina es una técnica reproductiva de amplia aplicación en todo el mundo desarrollado, aunque el grado de utilización en los diversos países es muy variable.

En los países europeos en general la aplicación de la inseminación artificial es muy elevada, llegando a tasas superiores al 80% en algunos países (Holanda, Francia, Alemania, España, Noruega, Finlandia, etc.), mientras que, por el contrario, en los Estados Unidos el porcentaje de utilización de la inseminación artificial es aún reducido (del orden del 50%), aunque en los últimos años se ha producido un incremento muy destacable. Según las últimas estimaciones, en el mundo se realizan unas 19 millones de inseminaciones, de las cuales la práctica totalidad (99%) se realiza con semen refrigerado a 15–20ºC.

¿Qué es un diluyente?

Por diluyente entendemos la solución acuosa que permite aumentar el volumen del eyaculado hasta conseguir las dosis necesarias,  preservar las características funcionales de las células espermáticas y mantener el nivel de fertilidad adecuado.

La conservación adecuada del semen porcino en estado líquido es fundamental para conseguir  una fertilidad  aceptable con la inseminación artificial. El principal factor a la hora de mantener la viabilidad del semen fresco, es  el diluyente en el cual el semen está conservado.

Para poder conservar los espermatozoides durante períodos prolongados es necesario que se reduzca la actividad metabólica de los espermatozoides, mediante la dilución en un medio adecuado y la reducción de la temperatura.

En el eyaculado, la actividad metabólica de los espermatozoides solo puede mantenerse durante un período de tiempo muy limitado. Las particularidades que presenta el espermatozoide porcino, hace que sea muy sensible al shock por frío, el cual produce una alteración de la viabilidad espermática. Esta susceptibilidad al choque por frío, supone en la práctica, que las muestras seminales deban ser conservadas a 15-20ºC, ya que una reducción en la temperatura de almacenamiento limita su viabilidad.

Actualmente los resultados obtenidos con la técnica de la inseminación artificial igualan  o incluso mejoran los obtenidos con los sistemas de monta natural.

Una pregunta que todos nos planteamos es ¿Qué diluyente de semen mantiene la viabilidad lo mejor posible en un periodo de tiempo determinado? Por desgracia esto no depende únicamente del diluyente, puede variar incluso en función de las condiciones de la granja y del tiempo.

Centrándonos en las características del diluyente y revisando su composición genérica, podemos intentar determinar los factores que influyen en la viabilidad del semen una vez diluido.

Las funciones que debe cumplir todo diluyente de semen son: 

  1. proporcionar la energía para el metabolismo de los espermatozoides
  2.  neutralizar los residuos metabólicos
  3. mantener el equilibrio osmótico 
  4. estabilizar las membranas de los espermatozoides 
  5. retrasar el crecimiento bacteriano

Los ingredientes más utilizados en los diluyentes para realizar las cinco funciones mencionadas anteriormente son:

1.- La fuente de energía más frecuentemente utilizada en la composición de los diluyentes es la glucosa, aunque se han usado otras (galactosa, fructosa, ribosa o trehalosa) sin que los resultados hayan superado a la glucosa.

2.- El pH del semen recién eyaculado se encuentra próximo a 7.4 ±0.2, y cuando se reduce este pH, al mismo tiempo se reduce el metabolismo energético del espermatozoide y su motilidad. La adición de agentes tamponadores ayudan, por tanto, a controlar el pH del medio. Entre los tamponadores más simples se encuentran el bicarbonato y el citrato (sódico) que presentan una capacidad de tamponar limitada, mientras que otros tamponadores más complejos (TES, HEPES, MOPS, TRIS) pueden regular el pH en un rango más amplio y no son dependientes de la temperatura (MOPS y HEPES).

3.- El espermatozoide porcino presenta una presión osmótica de 290-300 mOsm. Ni la motilidad ni la viabilidad espermática se ve afectada por la presión osmótica en rangos comprendidos entre 250 y 290 mOsm, mientras que cuando se reduce por debajo de 200 mOsm se detecta una reducción significativa de la motilidad. Los diluyentes isotónicos (300 mOsm) o ligeramente hipertónicos son los que mejores resultados han dado en condiciones de utilización comercial. Para regular la presión osmótica se utiliza principalmente sales de iones inorgánicos como el cloruro sódico y potásico.

4.-Normalmente el tejido testicular y las glándulas accesorias del verraco están libres de bacterias y por tanto la contaminación bacteriana del eyaculado se produce durante el proceso de recogida seminal. Para controlar el crecimiento microbiano en el diluyente es necesario añadir un agente antibiótico, ya que los componentes del diluyente (glucosa) así como la temperatura a las que se conservan las dosis (15-16ºC), permiten el crecimiento de la mayoría de bacterias gran negativas entre las que se incluyen (E. Coli, Salmonella y Pseudomonas). La adición de penicilina y estreptomicina (1 g/L) fue en un principio la combinación más utilizada, posteriormente se han utilizado con éxito aminoglicósidos, entre los que se encuentra la gentamicina, neomicina y la kanamicina, en concentraciones próximas a los 200 mg/L. Últimamente, se está aplicando una nueva generación de antibióticos (ceftiofur, apramycina, etc.), sin que tengamos aún resultados concluyentes sobre su uso. Debemos tener presente que la UE, Directiva 90/429/CEE regula que se ha de hacer uso de una combinación de antibióticos eficaces contra leptospira y micoplasma, con una concentración que debe tener, al menos, un efecto equivalente a las concentraciones mínimas de 500 UI de Estreptomicina/ml, 500 UI de penicilina/ml, 150 mg de lincomicina/ml, 300 mg de espectinomicina/ml.

La contaminación bacteriana principalmente produce una serie de alteraciones entre las que se encuentra una disminución de la motilidad, aglutinaciones espermáticas, aumento del porcentaje de acrosomas alterados y una reducción del pH hasta niveles ácidos (5.7-6.4), que conducen a una reducción en el tiempo de conservación de las dosis seminales. Por tanto, la adición del antibiótico en la adecuada concentración favorecerá la supervivencia espermática y se incrementarán los resultados de fertilidad.

Clasificación de los diluyentes

Actualmente los diluyentes se clasifican en el mercado como diluyentes de corto, medio y largo plazo de conservación. Esto viene determinado por su composición. 

En general, las fuentes de energía y los electrolitos que se añaden a los diluyentes son muy generales, lo que marca la diferencia a la hora de obtener un diluyente de corto, medio o largo plazo de conservación, son los sistemas tampón (que  se encargan de neutralizar los residuos metabólicos) y los compuestos que se añaden para estabilizar las membranas de los espermatozoides.

La elección del diluyente debe ir asociada al tipo de uso que se vaya a hacer de él. Cuando el tiempo de conservación sea inferior a tres días, la elección más racional sería la utilización de un diluyente de corta duración con unos costes menores y con unos resultados equivalentes a los de diluyentes de larga duración. Cuando lo que se pretende es conservar dosis seminales más allá de 4 días (largas distancias, evaluaciones sanitarias del semen, etc.) se deben utilizar diluyentes de larga duración y aumentar la concentración de la dosis para compensar las pérdidas por envejecimiento de los espermatozoides. En cualquier caso la elección del diluyente debe realizarse con el objetivo de optimizar los resultados de fertilidad y prolificidad en las condiciones particulares de cada explotación porcina, ya que su repercusión en el rendimiento económico de la explotación es crucial.

¿Porque utilizar SEMEN-DILUYEND?

Porque es un diluyente que FUNCIONA.

Desde la entrada de las materias primas hasta la salida de nuestro producto acabado pasando por todas las etapas de fabricación, se aplican una serie de controles que nos aseguran la máxima calidad del producto. Empezando por los parámetros de calidad  (grado de humedad, pH, características microbiológicas, etc.) de las materias primas, haciendo un control ambiental de condiciones de humedad y temperatura de las estancias donde se realiza la fabricación y almacenamiento, mediante  equipos de calefacción, refrigeración, deshumidificación… hasta el control de los embalajes.

Realizamos también controles de valoración de pH, solubilidad, osmolalidad. Análisis in vitro de motilidad, aglutinación, alteraciones de la membrana plasmática, etc.

SEMEN-DILUYEND es un diluyente fabricado según las directrices europeas y con el objetivo de obtener la máxima protección frente a bacterias incluyendo en su composición una combinación de antibióticos de acuerdo con la directiva europea EU/90/429 EEC.